Ciudad de México, 2 de agosto de 2025 – Miles de migrantes de América Latina se encuentran estancados en Ciudad de México, evaluando regresar a sus países de origen ante el cierre casi total del paso hacia EE.UU. Más que un viaje detenido, esta situación muestra cómo el llamado “sueño americano” se apaga para muchos que hoy viven atrapados, sin papeles y en condiciones difíciles.

🔄 El fin de la ruta norte: decisiones al borde del abismo
La esperanza de cruzar a Estados Unidos, alimentada hasta ahora por políticas de asilo facilitado, se ha desvanecido por completo tras su cancelación a inicios de 2025. Citas canceladas, tiempos judiciales dilatados y nuevas barreras migratorias obstaculizan cualquier posibilidad de legalización en EE.UU.
Migrantes como Yudelis Ferreira, quien llegó desde Maracaibo con sus tres hijos tras años de desplazamiento, relatan sentirse “atrapados”. Más de 5.000 personas permanecen en 16 albergues urbanos o zonas marginales de CDMX, sin acceso a opciones reales de avance. Muchos sobreviven con vendimia ambulante especialmente en Tepito, uno de los barrios más complejos de la capital.
🧭 Replanteo migratorio: regresar o quedarse
Una encuesta reciente de la OIM revela que mientras 7 de cada 10 migrantes declararon en 2024 que EE.UU. era su destino final, esa cifra cayó a 5 de cada 10 este año. En paralelo, quienes consideran quedarse en México como meta definitiva subieron del 24 % al 46 %
Muchos ahora contemplan un retorno voluntario, amparado por vuelos gubernamentales o por sus propios medios. La situación empeora para quienes provienen de zonas en conflicto o con estructuras de apoyo limitadas: los recursos se agotan, la incertidumbre laboral crece y las condiciones de salud y seguridad empeoran.

⚠️ Condiciones en CDMX: refugio informal y tensiones
Las autoridades capitalinas, junto a organizaciones civiles, han desmantelado campamentos informales frente a La Soledad y el Congreso tras riesgos sanitarios y criminales. Ahora los migrantes son reubicados en albergues como el Vasco de Quiroga, que acoge a alrededor de 330 personas, principalmente venezolanos, pero también de otros países.
En esos centros, los residentes reciben credenciales de identidad que les permiten abrir cuentas bancarias o buscar trabajo formal. Sin embargo, muchos se emplean en trabajos informales por falta de oportunidades oficiales y deben lidiar con hacinamiento, inseguridad y redes de tráfico humano en zonas como Tepito.
🌍 “El sueño americano” se desvanece: retorno y resignación
Para muchos, el regreso no es solo una opción logística, sino un acto de sobrevivencia emocional. El ideal de alcanzar una nueva vida en EE.UU. se ha desvanecido ante políticas migratorias restrictivas –vinculadas tanto a la administración de Joe Biden como al retorno de Donald Trump– que han virtualmente cerrado las puertas del asilo legal.
Las historias de migrantes venezolanos que clamaban por justicia en el Darién, ahora enfrentan vuelos escasos o costosas rutas de regreso. Algunos ya transitaban errantes por medio mundo; ahora solo anhelan llegar a casa. “Estados Unidos ya no es una opción”, concluye un joven viajero indio atrapado en el tránsito mexicano mientras prepara su regreso.

🔚 ¿Qué sigue para quienes aguardan en México?
El Gobierno mexicano ofrece asistencia humanitaria y acompaña algunos retornos voluntarios. Sin embargo, la alta demanda y la falta de vuelos patrocinados visibles limitan este plan. Muchos migrantes se resignan a planificar su regreso con los pocos recursos disponibles o asumir la incertidumbre de un nuevo destino dentro de México.
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