El exministro venezolano se declaró culpable este 15 de septiembre de conspiración para lavar dinero ante una corte federal de Miami. Como parte de su acuerdo con la Fiscalía estadounidense, deberá proporcionar información, documentos y testimonios sobre otros involucrados. El documento hace referencia a altos miembros del gobierno venezolano, pero no identifica públicamente a todos los señalados ni menciona a Nicolás Maduro.

El caso de Alex Saab dio este martes 15 de septiembre de 2026 uno de sus giros judiciales más importantes.

El empresario de origen colombiano y exministro venezolano cambió su declaración de “no culpable” y admitió su responsabilidad en una conspiración para lavar dinero, tras alcanzar un acuerdo con fiscales federales de Estados Unidos.

Pero la declaración de culpabilidad no es el único elemento de peso. El acuerdo establece que Saab deberá cooperar con las autoridades estadounidenses y proporcionar información completa y veraz, incluyendo documentos, registros, pruebas y eventualmente testimonios en otros procesos que solicite el gobierno de Estados Unidos.

La información podría alcanzar a figuras que ocuparon posiciones relevantes dentro del poder venezolano.

¿Qué admitió Alex Saab ante la justicia estadounidense?

Saab compareció ante la jueza federal Kathleen M. Williams, de la Corte del Distrito Sur de Florida, en Miami.

Durante la audiencia se declaró culpable de conspiración para lavado de dinero. El empresario, de 54 años, había presentado previamente una declaración de “no culpable” el pasado 24 de julio.

Según EFE, Saab aseguró ante el tribunal que no había recibido amenazas ni existía un acuerdo diferente al presentado ante la Fiscalía para que aceptara declararse culpable.

El acuerdo judicial establece que Saab participó junto con otras personas en actividades relacionadas con fraude, sobornos y lavado de dinero, utilizando contratos vinculados al Estado venezolano.

El acuerdo menciona a “altos miembros del Gobierno de Venezuela”

Saab reconoció haber participado en operaciones de lavado de dinero y fraude junto con “altos miembros del Gobierno de Venezuela”. El expediente hace referencia, además, a dos personas cuyas identidades no fueron reveladas públicamente por los fiscales.

Esto no significa que cualquier funcionario venezolano pueda ser considerado involucrado. Hasta que las autoridades identifiquen a esas personas o presenten cargos, atribuir nombres específicos sería especulativo.

El acuerdo también obliga a Saab a no proteger a ninguna persona o entidad mediante información falsa u omisiones y a no implicar falsamente a terceros, según el contenido del pacto divulgado este martes.

El CLAP aparece nuevamente en el centro del expediente

Parte del esquema admitido por Saab está relacionado con contratos vinculados al Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), programa creado para distribuir alimentos subsidiados en Venezuela.

Según el Departamento de Justicia y documentos judiciales reseñados por AP, el esquema involucró contratos gubernamentales, empresas intermediarias y sobornos destinados a facilitar las operaciones. Saab admitió haber obtenido al menos 195 millones de dólares mediante seis contratos y aceptó el decomiso de fondos relacionados con el caso.

Los fiscales sostienen que parte de las operaciones utilizó el sistema financiero estadounidense y cuentas ubicadas en el sur de Florida.

¿Qué obtiene Saab a cambio de cooperar?

La cooperación podría tener consecuencias sobre la sentencia que finalmente reciba.

El delito por el que se declaró culpable puede implicar una pena máxima de 20 años de prisión. Sin embargo, como parte del acuerdo, el gobierno estadounidense puede solicitar una reducción de la condena dependiendo del alcance y utilidad de su colaboración.

Eso no significa que Saab tenga garantizada una pena específica ni su libertad.

La decisión final sobre la condena corresponderá al tribunal. Su sentencia está prevista para enero de 2027.

¿El acuerdo implica a Nicolás Maduro?

Este punto requiere especial precisión.

El acuerdo divulgado este martes no menciona a Nicolás Maduro como una de las personas sobre las que Saab se haya comprometido específicamente a proporcionar información. Maduro permanece detenido en Nueva York y enfrenta un proceso judicial separado.

La cooperación de Saab ha generado interrogantes sobre si eventualmente podría aportar información relevante para otras investigaciones estadounidenses, incluido el proceso contra Maduro. Sin embargo, no existe base en el acuerdo publicado para afirmar que Saab haya incriminado a Maduro o que vaya a testificar contra él.

AP señala que la cooperación podría convertir a Saab en un testigo importante para investigaciones estadounidenses, pero cualquier relación concreta con el caso de Maduro dependerá de la información que entregue y de las decisiones posteriores de los fiscales.

De aliado del poder venezolano a cooperante de EE. UU.

La historia judicial de Saab ha atravesado varias etapas.

Fue detenido en Cabo Verde en 2020 y posteriormente extraditado a Estados Unidos. En diciembre de 2023 regresó a Venezuela después de recibir un indulto del entonces presidente estadounidense Joe Biden dentro de un intercambio que permitió la liberación de estadounidenses detenidos en Venezuela.

Posteriormente ocupó el Ministerio de Industrias y Producción Nacional entre 2024 y 2026.

Tras los acontecimientos políticos de enero de 2026, perdió sus responsabilidades gubernamentales y finalmente regresó a custodia estadounidense en mayo. Su actual proceso corresponde a cargos que, según las autoridades estadounidenses, no quedaron cubiertos por aquel indulto.

¿Qué puede ocurrir ahora?

La atención se concentra en qué información entregará Saab, quiénes son los funcionarios mencionados en el expediente y qué nuevas pruebas podrían surgir de su cooperación.

El pacto le exige colaborar plenamente cuando las autoridades estadounidenses lo soliciten. Esto puede abarcar entrevistas, documentos, registros y declaraciones en otros procedimientos judiciales.

Por ahora, hay dos límites importantes: las identidades de algunos de los involucrados permanecen bajo reserva y el acuerdo conocido públicamente no señala a Nicolás Maduro.

Lo confirmado es que un hombre que durante años ocupó posiciones relevantes dentro del aparato económico venezolano ahora admitió ante una corte federal estadounidense haber participado en una conspiración de lavado de dinero y aceptó colaborar con el Departamento de Justicia.

La magnitud política y judicial de esa cooperación dependerá de lo que Saab pueda demostrar y de las acciones que posteriormente adopte la Fiscalía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *